Ligar con un - 55532

En nuestro país pudo leerse en eldiario. Haciendo uso de todos sus datos, Tinder determinaba por ella quién le iba a aparecer en la aplicación, a quién terminaría conociendo o de quién tendría la posibilidad de enamorarse en un futuro. Tras la publicación de su reportaje, en Francia, Duportail se enfrentó a comentarios no solo por su trabajo, sino sobre su persona. El popular artículo fue el germen de su nuevo libro El algoritmo del amor Contra editorial en el que Judith Duportail entremezcla una detallada investigación periodística sobre la compañía con el ensayo personal sin pudor alguno, descubriéndose a sí misma con las inquietudes, las vergüenzas y los miedos de cualquier mujer soltera de nuestra época. Te había prohibido leer este libro. En S Moda charlamos con Judith Duportail sobre el amor, el sexo, las contradicciones de la mujer en nuestra época, el big data y, sobre todo, charlamos sobre Tinder. Tardé un poquito en sentirme orgullosa de esa comparación.

2. Combina dieta y ejercicio

Denial me iba a alojar en su casa hasta el fin de semana, así que mi teoría era que quería conocerme de antemano para cerciorarse de que no era un arriscado violador. Después de charlar conmigo durante una hora y comprobar que denial soy un mal tipo, me dijo que tenía que irse al pabellón. Contrataqué tratando de convencerla de que me acababa de mudar a la ciudad y todavía no me habían dado el carnet, pero no coló. Tres días después, me mudé a casa de Lili y le pregunté por el famoso gimnasio. Dos semanas después, se enamoró de una asistenta pelirroja y empezaron a salir. Muchas chicas, ante la inminente llegada de los días de playa y piscina, deciden probarse el bikini delante del espejo. Alarmadas, se apuntan a clases de spinning y empiezan la abstinencia Ducan. La principal diferencia entre la gente que se cuida regularmente y los que lo dejan a los dos días es su motivación.

Tareas previas: preparándote para la acción

Yo me pasé mucho tiempo con granulación e iba por la vida sintiéndome como un monstruo. Recuerdo una edad muy dolorosa en la que me estaban tratando en un centro artístico, y se me resecaba tanto la cara que cuando me rascaba me caían escamas sobre los apuntes. Feed cosas peores, sí, pero también feed cosas mejores. Y aun así, hubo chicos a los que no les importó. Así que hay mucho que puedes hacer. Puedes ser honesta, ameno y vulnerable.

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